viernes, 7 de agosto de 2009

Hilos de plata

Y fue una mujer con hilos de plata,
cubiertos por la tecnología del 2512.
La mas consentida del universo.
Sin saber del mundo
conoció más que nadie
y habló como ninguno.
Con una realidad envuelta
en la sutileza de un dios propio.
Y fue una mujer con hilos de plata,
que se sentó una tarde de mercurio
para ver cómo al sol lo abrazan las montañas
y cómo el mar acaricia la millonaria arena,
cómo se abren los brazos del niño,
y cómo el reloj desperdicia su tiempo.
Se sentó y espero.
Habló, tuvo duendes y castillos
y sus palabras se disiparon en el aire.
Y fue una mujer con hilos de plata
sanó, como solo sanan las madres.

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